miércoles, 9 de enero de 2013
Una segunda investigación confirma que Amy Winehouse murió por exceso de alcohol
El informe dice que la cantante tenía más de cinco veces el límite permitido de alcohol para conducir
EFE
Amy Winehouse frente a la Corte de Westminster, en Londres, el 23 de julio de 2009
El tribunal londinense de Saint Pancras ha confirmado que la muerte de la cantante Amy Winehouse se produjo por exceso de alcohol, según demuestra una segunda investigación realizada tras su fallecmiento.
Una primera pesquisa determinó en 2011 que su fallecimiento había sido «accidental» y posiblemente por consumo excesivo de alcohol, pero la investigación fue invalidada al descubrirse que la magistrada a cargo del caso no tenía las cualificaciones necesarias.
En esta segunda investigación la juez forense Shirley Radcliffe señala que la cantante, fallecida el 23 de julio de 2011, tenía más de cinco veces el límite permitido de alcohol para conducir.
Según Radcliffe, la cantante falleció por tener unos niveles de alcohol «generalmente asociados con la muerte» y que consumió de manera voluntaria.
En una declaración escrita remitida al tribunal, la médico de cabecera de Winehouse, Christina Romete, indicó que la cantante se negaba a seguir la recomendación de los médicos y que era una persona que «quería hacer las cosas a su manera».
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